martes, 27 de octubre de 2020

Literatura del fin de milenio

 

 

Delirio 
(Fragmento)

La niña Agustina abraza con fuerza a otro niño más pequeño que es su hermano el Bichi y que tiene la cabeza cubierta de rizos oscuros, un Niño Dios de esos que los pintores no representan rubios sino pelinegros, Es la última vez, Bichito, le asegura Agustina, nunca más te vuelve a pegar mi padre porque yo lo voy a impedir, no encojas ese brazo como si fueras un pollo con el ala quebrada, ven Bichi, hermanito, tienes que darles el perdón a las manos malas de mi padre porque su corazón es bueno, tienes que perdonarlo, Bichi, y no hacerle mala cara porque de lo contrario se larga de casa y la culpa va a ser tuya, ¿te duele mucho el bracito?, ven acá que no es nada, si paras de llorar tu hermana Agustina te va a convocar a la gran ceremonia de sus poderes, y hacemos lo que sabemos, ella saca las fotos del escondite y Bichi coloca la tela negra sobre la cama, tú y yo preparando la misa que ilumina mis ojos, Agustina convoca al gran Poder que le permite ver cuándo el padre le va a hacer daño al niño, tú eres el Bichi a quien yo tanto quería, repite una y otra vez Agustina, el Bichi a quien tantísimo quiero, mi hermanito del alma, el niño lindo que se alejó de mí hace ya toda una vida y nada sé de él.




martes, 20 de octubre de 2020

Oro literario

 

Sor Juana Inés de la Cruz

 Hombres necios



Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia
y luego, con gravedad,
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido
en una pasión errada:
la que cae de rogada,
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:
la que peca por la paga,
o el que paga por pecar?

Pues, ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis
o hacedlas cual las buscáis.

Por: Sor Juana Inés de la Cruz

 


martes, 13 de octubre de 2020

La generación del desastre

 

"Celestina" (1906), de Ignacio de Zuloaga y Zabaleta

YO SOY UNA MUJER: NACÍ POETA…

Por: Concha Espina

Yo soy una mujer: nací poeta,

y por blasón me dieron

la dulcísima carga dolorosa

de un corazón inmenso.

En este corazón, todo llanuras

y bosques y desiertos,

han nacido un amor, interminable,

y un cantar gigantesco;

pasión que se desborda de la tierra

y que invade los cielos…

Ando la vida muerta de cansancio,

inclinándome al peso

de este afán, al que busca mi esperanza

un horizonte nuevo,

un lugar apacible en que repose

y se derrame luego

con la palabra audaz y victoriosa

dueña de mi secreto.

Yo necesito un mundo que no existe,

el mundo que yo sueño,

donde la voz de mis canciones halle

espacios y silencios;

un mundo que me asile y que me escuche;

¡lo busco, y no lo encuentro!…

 

Poema incluido en la novela La esfinge maragata, 1914.